jueves, agosto 23, 2012

Esperanza de Vida vs Amor Platónico


Hace lustros, en una clase de Geografía Económica, me dieron una enseñanza que me tomó décadas saber aplicarla en otros aspectos de mi vida. En aquel entonces, quizá por naturaleza, yo era reacio a los cambios y toda suerte de evoluciones.

El profesor, basándose en la evidencia de innegables pruebas, nos dijo: “La constante es el cambio”. ¿Cambian las relaciones amistosas? ¿Las relaciones laborales? ¿Los ingresos de las casas?

En ese tiempo no teníamos mucha tecnología ni sentíamos gran necesidad de cuantificar más allá de simples cosas evidentes. La tierra cambia, las economías suben y se derrumban, lo que hoy es un vergel mañana puede ser un desierto… Hoy puedo producir, mañana ser lo contrario.

En la juventud, debido “lento” precedente de la niñez, uno suele decir que “todo es igual”. En la ciudad, creciendo como otro citadino, que a penas logra mirar hacia las estrellas y percatarse de que la luna tiene sus fases y cambios, no siempre se sabe cuando es que ésta brilla. ¡Todo cambia!

El cambio está en todo y, naturalmente, lo predecible debe acolchonarse o prevenirse, para minimizar los impactos y, lo que es impredecible, hará lo impredecible.

El auto nuevo de hoy, será un trasto mañana. El libro interesante de hoy, quizá mañana, esté lleno de amarilla telaraña polvorienta ¿Qué dejamos, qué asimos y qué abandonamos?

El botón floreciente de la juventud se abre, y los años corren en su atropellado desorden con cambios implanificables. La vida de niños cesa y la juventud, que tampoco es vivir, sino aprender, te lleva a otra etapa que –si es- tampoco es: Cambios, cambios y cambios.

No sé la opinión ajena. No podría asegurar cuál fue la meta o la búsqueda de otros semejantes, pero –este loco del teclado- pasó su vida corriendo tras arcoíris y, si halló tesoros -algo de valor- jamás tuvo la riqueza de ciertos anhelos. Si su vida iba a ser un constante cambio, siempre quiso detener la hora de la dicha, esos momentos que pensó no olvidaría y, si la eternidad podría ser otro de sus posibles, nunca pensó que ella sería plena de variantes cambios.

Ahora, mientras escribo en el teclado, esa canción de Steve Perry -“Faithfully”- se reprodujo aleatoriamente. No creo ser fanático de algunas cosas pero –justo ahora- si tuviera que trascender a otra dimensión o vida, querría morir pensado en esto que hoy siento (lo que ahora entiendo) con el afecto que en este momento abrigo; pues, el mañana siempre es incierto y, si tengo que aceptar que mi hoy cambiará (como no querría) soportaré otra fractura como la que resintió mi sentimiento, con el que me propongo “vivir” fielmente, desde antes de cumplir mis 51 años.

Imagino poder contar las veces en que ciertamente quise a alguien. Cuando niño, me parece, tengo la sensación de que sólo buscaba una cara bonita que correspondiera mis atenciones. Nunca pensé en la naturaleza del carácter de las personas, sino en función de simpatías o pareceres y, en aquella edad, apenas comenzaba a explorar sensaciones y gustos, lo que me agradaba o divertía (no es una edad para enamorarse ni enamorar) pero todos íbamos canjeando emociones por afectos.

En la adolescencia, misma que fue prolongada y tardía, no hubo ningún nombre que me haya costado olvidar. En el liceo me “empaté” con una chica llamada Monalisa, y eso se debió al consejo de algunos compañeros de clase, pues, me parece que yo estaba en esa transición de aprender más de los libros, que de este leer en las páginas de mi vida, brincando sobre nombres y años, y la única que me hizo marcar un hito referencial en mi mente fue MP.

No me permito sondear, ahora, lo que ella significó a mi vida. Admito, como referencia, que fue la relación que más me dolió sacar de mi vida; no tanto porque yo no quería desanclarla de mi mente, sino que no sabía ni supe cómo arrancarla y, de no haberme casado con mi ex esposa, no sé cuánto me habría negado a ese cambio: Si algo causó dolor –pena- es la palabra, es no haber aceptado ese cambio.

Por esos años, “Faithfully” no significaba lo mismo que hoy. En aquel entonces, la inmediatez prevalecía y sabía que yo moría (y hasta me hubiera suicidado) por negarme a su decisión (que también le dolió, en su medida).  

Antes y después de esa ruptura (un cambio) “Someday love will find you” (Steve Perry, Journey) era mi oración de esperanza. Alguna que otra vez tuve la fantasía de que volvería con MP, pero era la forma en que con mi predicamento me hallé para sublimar ese dolor, para postergar esa dicha que imaginé yo merecía. ¿Qué loco! Hasta hace poco soñaba con la idea de que alguno de mis muchachos se casaría con la hija de ella… Y con ese matrimonio, cualquier acercamiento ¿Estaría más cerca o más lejos de quien tanto amé? (o deseé), aunque perdí la certeza o la noción de lo que fue…

Una de las cosas que me desagrada, en relación a la eternidad, es la sucesión de cambios. Mentalmente rechazo y me opongo –con toda mi visceralidad- a que la eternidad sea un cambio eterno. Yo no acepto la teoría del Karma, no asimilo el cuento de que tengo que “pagar”, en la sucesión de múltiples vidas, la cantidad de cosas que hice mal: 1) En esta vida. 2) En las vidas “anteriores”. ¡Qué clase de dios sería ese? Humanamente, no quiero el mal ni el dolor para mis hijos… ¿Qué dios es ese -que enseña- a través de los dolores del alma? Además, aunque racionalmente acepto y entiendo el cristianismo judaico, ¿tan malos somos aprendiendo de lo bueno y de lo malo, para que la universidad del dolor cese? ¿Tan pequeño es Dios –el verdadero- que no sepa acercarse a Sus criaturas para enseñarles, guardarles y guiarles? (pero tengo la evidencia de la naturaleza misma, sus animales, que me dan pruebas evidentes del amor y Su forma en que NOS guía).

La esperanza de vida, luego de los 50, a menos que me maten, supone un máximo de 20 años (y sé que morí, antes de mis 51) pero los cambios son impredecibles.

¿Cuántos me quedan?

Hoy, esta madrugada, desperté.

Wow! (vaya despertar)

Para vivir, este loco que teclea, no necesita una “Odiosa Canales”, no necesita una carajita, no necesita a nadie que me recuerde a MP, sino a otra persona que esté sana, que viva y que sepa vivir con alguien como yo.

En este despertar interior (que es raro e inusual) mi amor se transmutó, se convirtió de algo bello a otro cambio al que no hallo otro nombre que amor platónico (aunque tiene muchos elementos).

Si antes (en mi adolescencia) ese apego era gonádico y visceral, hoy –éste- ya sé que no es sexual, sino sensual. Si con MP era dependiente, insosteniblemente necesario y adictivo, hoy desperté con similares afectos, pero en la correspondencia acepté el cambio de la no pertenencia, donde aquella no me pertenece y yo no podré darle mi exclusividad emocional y sexual, con la medida que pensaría propia: No eres mía, no te pertenezco (parece igual, pero no lo es).

Uff!

Es un entendimiento nuevo.

Una cosa es lo que yo sé, entiendo, y otra cosa es lo que logro traducir para dejarte estas letras.

La quiero -como a nadie- pero ella se quiere, también, con sus propias razones.

Somos tan distintos, quizá opuestos, y ya sé que debí pensar en el cambio que yo mismo no previa ni desearía (y me sorprendió con este despertar de hoy, también).

Mi corazón la reclama, con todos sus deseos, pero ella sigue el instinto de sus latidos y no será mía…

Tomo mi balanza, abro la palma de mi corazón y al pesar su nombre (con todo mi pasado) ella tiene más valor, pero menos peso en mi vida.

Puedo llorar, puedo sentir… y se va como el aliento que da aire a mi vida.

Puedo verla, casi respirarla (como en esas horas que compartimos) y no soy la mejor elección:
Amor platónico.

No es una etiqueta que vino al azar.

Viví casi un año con MP.

Mónica estuvo dos años conmigo (en Vzla) y yo 5 meses con ella (en Colombia) pero –esto- se escapa de mis referencias: Geográficas, cronológicas y afectivas. (Por eso lo registro) (No quiero olvidarte).

¿Nos hemos besado?
¿Ha habido esa intimidad?

Pero morí una madrugada, en la víspera de mis 51 y -al resucitar- ella sabía que volvería… Pero no volveré siempre (eso es un hecho, un escrito y predicado publico).

¡Cómo pudiste entrar y cambiarme tanto?

Había oído de ese amor, pero nunca lo viví (a penas lo entiendo) ¿Platónicamente?

Mañana, ese día que no quiero… ¿Te me desvanecerás? ¿Saldrás de mis poros?

No pregunto ya por tu partida, sino por la mía.

Tú eres libre y decidiste partir... ¿Yo? No estoy listo para nada. De hecho, ya no querría aprestarme, ni aparejarme a las luchas del tiempo ni a otro año, pero no tengo el control de mi vida.

¿Sabes que te amo?

Nunca fue un simple “Te quiero” y, si mentí antes así -a MP- a ti (por ti) ya no diré mentiras o verdades a medias. ¿De qué sirven? ¡Cuánta dicha traen ante la evidencia de otras verdades innegables?

Si pudiera, si fuera mi decisión, hoy querría finalmente cerrar mis ojos cantando esa canción de “Faithfully”; pero el mañana -si lo hay- tampoco es mío y, como sabemos, el amarse no es suficiente (y somos vulnerables al cambio).

¿Sabes qué no me gusta, muy en el fondo? El cambio.

No tengo modo de saber qué pasará a 5 minutos de salir de la “protección” de este techo. No hay certidumbre de lo que escriba o se haga, te llegue y lo sepas (pero he soñado contigo, incluso despierto).

A.T.      Agosto 8, 2012
Tu “Lokito”

Libertad Irrestricta


No tengo medios para comprobar un hecho histórico. Si tuviese accesos al pasado, a los medios de comprobarlos o refutarlos, siempre habría alguien que quiera desmentirlo o desmentirme. Nadie tiene modo de saber que yo nací en tal o cual fecha, a menos que sea contemporáneo conmigo o mucho más viejo. Si tiene acceso a los archivos públicos (de nuestros tiempos) podrá leer copias de archivos originales y, mediante un ejercicio de confianza –a través de los representantes del gobierno o autoridad- podrá sacar una forma de evidencia o, cuando menos, un comentario de lo que pudo ser verdad.

Hoy día pasa así, en relación a la historia y más con aquella que supera al milenio. Uno podría investigar algunas cosas relativas a “Mata Hari”, pero lo romántico, lo idealizado, la fantasía, etc. están revueltas con las realidades ¿No es igual con las mentiras de Simón Bolívar o las épicas libertarias de cada nación? (el aspecto económico o del derecho individual se entremezcla con lo que hermosea el horror, las luchas de clase y la crueldad).

Sea lo que sea la libertad irrestricta no existe ni deba existir. Si soy un sujeto solo, accidentado en una isla desierta del pacífico, puedo hacer lo que me antoje mientras en esa tierra no haya nadie. Si hay otro ser, incluso un vegetal u otro animal (como yo) no puedo hacer lo que me venga en gana. En 1er lugar, todo lo que hago afecta al medio ambiente. En 2do lugar, todo lo que deseo hacer tiene afectaciones sobre mi vida y los que me rodean, sean seres vivos o inanimados ¿Se contamina el agua o el aire si abuso de ellos? ¿Se afecta mi vida si la contamino de los residuos del alma o del ruido con el que atormento a los que nada quieren oír?

Mi libertad tiene que conocer un límite y ellos los hallo cuando comparto un ambiente con otros seres y más si son semejantes. Yo no creo que viva bien, si tengo que compartir un oasis con una persona que adore su música a pleno volumen o guste fumar cuando yo detesto el humo. Si tengo que vivir en un mundo de buhoneros que han invadido las aceras, si los motorizados –sin derecho- se han apropiado del derecho de paso peatonal, si las “autoridades” sólo sirven para extorsionar, para apropiarse de lo ajeno –de lo mío y de lo tuyo- mi libertad no es libertad y, tu independencia no es independiente.

Si vivo en un país donde ya no quede espacio para caminar sin humo, sin autos y todo los que nos cause lástima o vergüenza, no somos un país libre ni hombres ni mujeres emancipados. Si un grupo humano tiene más derechos que otro, si el acceso a la riqueza o a los beneficios del poder sólo están para el disfrute de unos pocos, no conozco tal libertad y ¿quién podría decirse libre? ¿No han visto los entierros, los shows de esos malandros motorizados? (y, aunque no todos son malandros, no todos son esa “mayoría”) ¿Debemos erradicarlos o son ellos quienes deben limitar sus libertades?

¡Saben? Venezuela no es Caracas, pero –he aprendido- que la gente menos solidaria es la gente de ciudad. Uno puede luchar por una causa justa y, si estás en una ciudad “grande” la más indiferente y menos participativa, es la indolente de las grandes ciudades. ¿De dónde sale un 40 % de la abstención al voto electoral? ¡No es del interior! ¡No es la gente del campo! (de hecho, madrugan más temprano y votan por gente que nunca volverá a visitarles).

En Caracas, en el Metro (por ejemplo) me he decepcionado por la indolencia de muchos (al punto que, si hubiera una guerra, me uniré al otro bando) (y ya lo hice público). Se habla tanto de libertad y, a la sazón, hay tantos culos pegados de la comodidad de sus asientos, de la holgura de su indiferencia, que nadie quiere pelear por ser libre y retomar lo que diariamente el malandraje está tomando como acción de pillaje.

Si uno enfrente a un par de malandros, la mayoría retrocede o enmudece. Si uno reclama al transgresor, muchos se quedan callados, mudos, cagados… (y no les miento la MADRE, porque ellas y ellas saben cuando se cagan y cuando no se meten “en peo ajeno”) ¡El problema es de todos!

Hace un par de noches, en una panadería que me llevó a conocer Carol, una muchacha morena hizo algo muy lindo. Yo estaba de espalda a los autos cuando –una joven- comenzó a gritar “¡Señor! ¡Señor!”. No era de alarmarme, pero volteé para saber qué era el asunto y era para sobresaltarse.

-¡Se le quedó la tarjeta!
-¡Ah! Gracias!

Los vecinos de nuestra mesa, entre verdad y el ridículo, comenzaron a bromearle.

-¡Coño! Si hubiera sido yo, le habría sacado el jugo.

Alguien más dijo, cosas parecidas, a la vaguedad de mis palabras, pero –al entender qué pasaba- le dije a Carol: “En lo que se acerque, la aplaudo” (casi fue un secreto).

La chica, al volver de su acto heroico y público, recibió la mamadera de gallo de los vecinos y, evitándole la incomodidad y el maldito remordimiento que siembra el Diablo cuando uno hace LO QUE SE DEBE, me impulsó a aplaudirla y Carol lo hizo conmigo.

-¡Bravo! ¡Bravo! -le dijimos- y las mesas contiguas comenzaron a alabarle en reconocimiento.

¿Qué distinto un pueblo así? Donde se premie el honor, por encima del culto a la deshonra. Qué gente tan elitesca, noble e idealista, la que estuvo cerca nuestro y, en ese momento –a una voz- orquestamos un reconocimiento de aplausos para el bien que debe ser hecho, para la solidaridad que tanto ofuscamos con el error, la omisión y la corresponsabilidad de la misma debilidad de robar, mentir o el ser indolentes.

Podría decir un par de cosas que he visto en mi amiga, pero prefiero comentar de otra joven que, al ver que a un hombre de una muleta se le cayó un paquete de libros, ella se agachó a recogérselos porque ESTÁ MUY CONSCIENTE de que el desvalido, el limitado o impedido merece nuestra ayuda desinteresada… ¿Qué habría hecho yo o harías tú?

-¡Te felicito! –le dije- Has hecho un acto apropiado de caballeros, siendo que tú misma eres una doncella…
Gracias me dijo, se detuvo en el Edf. Cémica de Chacao y yo seguí hacia el Metro ¿Dónde está la libertad y cuando debe ser ésta restricta?

En Sodoma y Gomorra todo mundo hacía lo que le venía en gana, a la hora de la oscuridad ¿qué pasó con la luz de Venezuela? ¿Todos nos estamos alumbrando con el conocimiento de las velas o el oscurantismo importado de Cuba?

Hablábamos tanto de valores y, ahora, nos volvimos unos habladores de paje y dejamos de practicar el bien y “disfrutar” del mal. ¿Nos cagamos? ¿Nos volvimos cobardees? ¿No lucharemos por recuperar nuestras libertades?

Puedo entender que un par de enamorados no halle un lugar para besarse, en medio de la congestión de una avenida concurrida; pero no entiendo cómo ocultarme de un beso, si soy un adulto divorciado y sanamente libre.

 Puedo comprender la conveniencia de trabajar en la calle para ganarme –honradamente- el dinero que llevaré a casa; pero no puedo aceptar que cualquiera me prive de mis derechos, que las aceras dejen de servir a un público transeúnte y que los peatones tengan que pelearse para circular por el asfalto que fue pensado sólo para automotores.

La libertad –la mía y la tuya- no debe ser irrestricta en condiciones de interacción con la sociedad o en un entorno de grupo social, pero ¡ninguno! debiera tener la preeminencia sobre el resto. ¿Qué hace un vulgar político que otro no pueda hacer?.

Entiendo el profundo descontento intelectual de cierta clase, pero hay que levantar ese culo de la comodidad de los asientos, sacar de la indiferencia a ese 40 % que no vota ¡y hablan tanta paja! pero no hace nada, sino criticar. Hugo Rafael desperdició más de 10 años de nuestras vidas y, aunque la cagada la puso él, también la ponemos nosotros cuando no movemos los brazos por esta lucha social, más que en un simple aspecto de la política venezolana. ¿Luchará Capriles por mis derechos, SI YO MISMO NO LOS DEFIENDO? (Capriles, ni nadie, soluciona esto) (pero Chávez debe salir: Él es el cáncer que agrava a Venezuela).

No obstante, antes de quitar el cultismo personalista de la verruga ¿no nos hemos hecho idólatras x los bolivariano, por lo que idealismo sin práctica?

Las escuelas no han servido para hacernos hombres libres, sino para formar obreros, empleados o subempleados. Las escuelas “enseñan” tanta paja histórica, tanta paja impráctica, que nadie puede negarme los cientos de papás y mamás que terminan haciendo los trabajos de investigación que asignan a sus hijos e hijas. ¿Recibirán el crédito del saber por sus hijos? No niego la conveniencia de un guía para las asignaciones, pero los CONTENIDOS estudiantiles no sirven para que nuestros hijos sean libres, sino para que aprendan a estar sometidos al sistema puto en el que llevo 50 años.

¿Se explora y explotan los potenciales vocacionales? ¿Se estimula al valor de la profesionalización o al lucro con trampas? ¡No sé! Este peo ya no es mío…

Sin embargo, si no puedo vivir aislado de la gente (sea en una isla solitaria o en un oasis privilegiado) no debo permitir que las libertades individuales de terceros me perjudiquen o impidan el goce de las mías. Si el ejercicio económico de alguien y los derechos de terceros me minimizan, si mi libertad está coartada, tanto como las de muchos que indolentemente se someten a la injusticia, estaré dispuesto a la lucha o en el bando de los que me debo.

Hemos olvidado cómo era Venezuela antes de la invasión ideológica que padecemos. Los malandros y la cultura del rancho prevalecen sobre la dignidad, sobre el honor y los méritos. ¡Soy gente de barrio! Pero –quienes gobiernan- no son gente de pueblo, sino ranchos mentales, injusticias perpetuadas, resentidos sociales que disfrutan los beneficio de la presente riqueza (y no los culpo tanto x sus errores y pecados, sino que les critico x los mismos errores que hicieron y harán los de la high society).

La libertad irrestricta necesita compromisos y comprometimientos. Yo no puedo disfrutar de mí, ilimitadamente, si comprometo el bien o derecho ajeno.  Yo no puedo gozar de un beneficio, sin pagar una clase de precio, y esto se aplica a todo campo de la vida: Amarse tiene compromisos. Casarse tiene un costo y un precio. Mantenerse requiere una constante inversión de amor, tiempo y dinero; pero no puedo pensar sólo e el hoy, si no construyo para lo que será útil mañana (El mañana es hoy).

¡A ver si lo escribo mejor!

Lo que digo, no puede estar muy lejos de lo que hago. No sólo hablaría paja, mentiras, sino que mi libertad sería irrestricta e irresponsable (causando otras molestias).

No puedo dejar que mis pies vayan por un lado, mientras que mis miembros hacen lo que quieran (como quieran). Si esto es una sociedad, nacimos bajo un compromiso moral de respeto, convivencia, mutualidad proporcional terrena. En el espacio, yo no puedo manejarme como un electrón vagabundo, golpeando cada núcleo, cada asociación de átomos, porque me da la gana de echarle mi carga negativa a otros. ¡No puedo escupir la vida de nadie en el espacio interior ni exterior!

Allá arriba, la luna sigue una órbita, se mueve bajo leyes y principios, igual como los respetan otros astros (y excepciones hay) pero ¡existe el imperio del caos y la anarquía espacial? ¡No señor ni señora!

En “el Padre Nuestro” muchos demostramos ser malos hijos. En el entorno de ciudad o el espacio del campo, nuestros miembros van y vienen como hijos de nadie, pero –lo que sí es importante y prevalece- son los astros con principios, los movimientos estelares que obedecen leyes y, visiblemente, no tienen una base ni fundamento. ¿Quién enseñó al animal el momento de tener sus hijos? ¿Quién fue el maestro de los animales? ¿Qué mostró el camino del amor a un ave solitaria?

Estos días, en el Parque del Este, volví a ver el vuelo de loros. Cada uno, uniformados de verde, seguían el capricho de su vuelo SIN IMPORTUNAR EL CURSO DE OTROS. Macho y hembra, sin ninguna presunción, respetaban el espacio ajeno, con el mismo celo que defienden el de ellos ¿La vida en sociedad nos privó de eso? ¿No tengo un espacio para cruzar de la calle a la acera?

Sin embargo, para dar un simple beso, tengo que atropellarme con los conflictos del mundo, y se me olvida que soy otro ser semejante como ellos (y para amarme sólo necesito una mujer dispuesta, y libre de otros compromisos).

A.T.          Ago 18, 2012 10 am

martes, agosto 14, 2012

Comunicado Público (a quienes me conozcan)



Ayer, en Televen, pude hacer parte del programa “Se ha dicho”… Como se sabe, ese tipo de talkshows está muy en boga para ventilar casos “reales” y temas tabú. En mi oportunidad (paradójica e irónicamente a la vez) me pusieron el seudónimo de “Emmanuel Vásquez” (y resalto ese nick de Dios con nosotros) porque el tema que se ventilaba era el de la homosexualidad…
Allí, por las razones de la PRODUCCIÓN, no puedo decir todo lo que pienso o siento. Por cuestiones que “garantizan” en la LEY venezolana, no puedo decir qué discrimino o qué no, y me explico:
·         Antes que yo pueda decir que me identifico con MUCHO del cristianismo, no puedo negar otras emociones humanas, incluso sentimientos (pecaminosos, si los vinculo a los VALORES de la verdad).
·         Antes de proclamar “Soy Cristiano” (y soy de los espiritualmente mediocres y vulnerables) siempre proclamaré que soy otro hombre cualquiera (no el mejor, pero no el peor).

Buena parte de mí querría haber dicho -o hecho- algunas cosas que no supe hacer o no pude manejar. De mi parte, tal como dije al panel del set en privado: “¡Qué ironía!... Como cristiano debo estar contra la homosexualidad, pero –carnal o visceralmente- no puedo negar que me emociona o excita ver a un par de mujeres besándose o en el acto mismo que debo rechazar”.
En lo que a mí respecta, en el YO humano y de mi carne, todo lo que tenga que ver con la homosexualidad masculina, me repugna; sin embargo, como hombre, sería un hipócrita si niego el hecho humano de que todavía respondo a la excitación visual de una mujer (o dos) y, a Dios gracias, no tengo curiosidad ni necesidad de experimentar ninguna de esas cosas que, de acuerdo a la ley de los hombres es “legal” y cada día se hace más “ilícita” cualquier forma de discriminación, sea por razones religiosas o morales.
Dicho de otro modo, tal como no se me permitía en el programa, legalmente no puedo cuestionar ese comportamiento sexual, no puedo acusarlo como pecado y –como acabo de exponerlo- puedo “denunciarme” al decir que las mujeres me emocionan y, aunque ellas estén haciendo lo “indebido” o contra natura, humanamente sigo viendo mujeres. ¡Eso sí! Que los hombres ni se me acerquen, pues, mi inclinación sexual es la misma que todo heterosexual (e imagino o intuyo que habrá mujeres que se “emocionen” ver una cachapa de machos) y ¡ese no es mi problema! (ni mi gusto).
En ese programa de Televen (“Se ha dicho”) que transmiten a las 7 pm (Venezuela), hice de padre de una flaca que se desvió del buen camino… Hubiera deseado haber podido hablar como soy (como acabo de hacerlo aquí), pero yo no puedo ni quiero cambiar nada que no haya cambiado la mente de nadie. En el pasado viví situaciones muy incómodas. Vi cosas que jamás hubiera querido sentir, haber visto o padecido, pero no tengo el control de mi vida y mucho menos “control” sobre las DECISIONES que la gente toma: A fin de cuentas, todos compareceremos ante Dios y, nuestros corazones están siendo pesados en la balanza de Dios.
Luego que salí del canal, tuve la bendición de compartir con una mujer que me gusta mucho... En medio de la cháchara, me hizo una de esas preguntas capciosas que son para probarme (o para aprobarme) y, de algún modo le dije (como lo digo públicamente ahora): “Si alguno de mis hijos asume una conducta sexual CONTRARIA a la que yo apruebo o me gusta, hasta mi muerte seguirá siendo MI HIJO o MI HIJA. Yo he querido implantar los valores que considero mejor, no tanto en lo sexual, sino en los que pienso son valores cristianos y judíos pero, si alguno deja el Buen Camino,  SIEMPRE SEGUIRÁ SIENDO HIJO DE SUS MADRES Y SUS PADRES.
Sé que algunas personas me harán algún comentario… Sé que algunas personas se identificarán con el tema, con el problema y –otras- pensarán que esas chicas son cachaperas (no lo son) (es un show) y, sin embargo, parte de la producción “inconscientemente” desea LA ACEPTACIÓN SOCIAL de la homosexualidad (ya dije mi parecer) y, en cuanto a materia de fe, sé que Dios no nos hizo con defectos y, la sexualidad o la conducta sexual no es un defecto, sino una bendición, mayormente cuando está completada con el AMOR y la correspondencia fiel de esa persona que AMAMOS. Por otro lado, Dios mismo acepta y quiere a todo el mundo y, a Su manera, hará entender qué está mal y qué está bien antes de sacarnos de esta vida antes de incluirnos en Su lista para los que se llevará a la eternidad (sea la celestial o la eternidad terrenal).
En mis vivencias he conocido gente reformada. No sólo desde la homosexualidad, sino desde ese apego a relaciones o situaciones pecaminosas y sé que Dios es más fiel que cualquier afecto humano o relación temporal terrena. Si alguien quiere superarse o entender más de la vida, tiene que acercarse a Él tal cual Él (Dios) quiere acercarse a nosotros, pero DEBE SER VOLUNTARIO y un acto necesario (de otro modo, con dudas, no funcionará).
Ignoro cuando sacarán el programa o si borrarán la grabación… No obstante, por las señales que reconozco (de Dios) sé que ese asunto saldrá a la luz pública, tal cual sale hoy este publicado mío; pero he querido “hablar” con este escrito y que Dios supla a mis deficiencias o límites (es incómodo estar en un set con gente extraña que te impone condiciones, bajo una relación de trabajo) ¡Ah! Y jamás daría un beso en la boca a un hombre, pues, mi mayor bendición es corresponderme con los afectos de una mujer.

Antonio Toro     Agosto 13, de 2012

jueves, agosto 09, 2012

Incertidumbre



Un cristal, de cualquier naturaleza, finalmente se rompe cuando cae. Al caer, luego del golpe de la ruptura, sus partes se dispersan...
En muchos modos, humanamente, somos como los cristales, con avances y retrocesos. Difícilmente somos un cúmulo de fragmentos reconstruidos, adheridos por un azar de caprichos o eventos que tuvieron su comienzo desde nuestra infancia hasta el día de hoy.
Nadie, en ningún momento de sus vidas, desea perderse o desmoronarse. Acontecen experiencias que solemos llamar indeseables, reveses, pero -pese al dolor- pueden templarnos, afinarnos agudamente, como pasa con el fuego, cuando se aplica éste al metal o al vidrio mismo (quizá somos más vulnerables, entonces).

Nadie que haya caído desea la tarea de rearmarse o recomponerse. La experiencia nos hace sabios y, con profilaxia evitamos el dolor y tendemos al disfrute del bien, en cualquiera de sus formas. Quien carezca de experiencias, por ensayo y error, caerá muchas veces y, no siempre sanará o podrá quedar igual o mejor. ¿Quién mejora el diseño original de una porcelana rota? ¿Quién supera la hechura primaria, luego de reconstruir esos trozos menudamente rotos?

El sonido del cristal es único, reconocible, grato. Un pedazo reconstruido, unido por cualquier medio, no suena igual y su aspecto no es el mismo que el que tuvo en su principio. El aspecto y el sonido originario de quienes somos, tiene importancia. Un vaso roto jamás es igual al nuevo. Ambos sirven a un propósito, pero dudo que alguno prefiera el que exhiba o evidencie las roturas. ¿Qué cuenta para ti?

La diafanidad, la transparencia, esa claridad originaria de las personas tiene un encanto. No somos un azar ni un proceso de re-composiciones tras sucesivas roturas, somos el afinamiento de muchos procesos, internos y externos. La naturaleza interior crece con la exterior, aunque -a veces- la interna avance más que la externa o, la una desplace a la otra. Nadie, que yo sepa, se destroza por el gozo; sino por la ausencia o la pérdida de éste. Así que, el dolor, es la experiencia que más nos duele y rompe. ¿Quién se expone a fracturas?

Un diamante, a los ojos de un experto, puede tener fallas, fracturas. Si éste las descubre, tras varios análisis, su valor disminuye, su cotización no acrecienta. Por lo general, esas fallas son por golpes. El diamante se deteriora por la mano del hombre que, al cortarlo, le produce defectos. ¿No hacemos igual? Nos exponemos tanto al daño y, finalmente, éste nos acontece.

Hay un valor interno y externo para cada persona. Hay quienes se cotizan por más de lo que valen y otros, de menos. ¡Está bien! La vida es para muchas transacciones y, dentro de lo lícito -como en el amor o la guerra- algunas cosas valen en este mercado. ¿Vale más el vidrio roto que un diamante partido?

En lo que a mí respecta, la incertidumbre disminuye y es un mal que me degrada. Puede que ya no me importe un grupo de cosas pero, reducirme o fragmentarme, ya no me lo permito: Esa clase de derivas no la contemplo en mi bitácora. ¿Dóndee voy? ¿A qué voy? ¿Con quién voy?

No me pesan los años, pero ya no dispondré de muchos para disfrutarlos y, aunque me propusieran la eternidad terrena o espiritual, la incertidumbre no sera mi amiga. De hecho, es absurda la terrenalidad sin un incentivo contra la incertidumbre. ¿A dónde voy, de aquí por allá?

El pasado no tiene asidero en el presente. No puedo vivir el hoy evocando el ayer, ni añorando el “futuro” que HOY no existe; pero no puedo ser tan necio para ver que no voy a ninguna parte, desde el ahora. ¿Cuánto me queda de tiempo? ¿20, 10 o sólo un año?
Cuando muchacho, podía soltar mis amarras a las derivas. Podía probar aquí y allá, pero ya no más: No nadaré en dos aguas, en dos sentimientos ni en dos relaciones.

Esto no me hace inmune, no me aseguro nada; pero seré más responsable de mis actos. Si el HOY no me pertenece ¿Cómo será mío un mañana?

Hay gente que quiere meter un pie en un auto y poner una pierna en el de otro... ¿Qué pasa cuando ambos arranquen?

La incertidumbre es un mal que hoy sale de mi vida.

No estoy destrozado. Puede que tenga fisuras, que esté ya maltrecho y, aunque jamás fui un diamante ni diáfano cristal, no me expondré a caer en pedazos. ¡No seré tan pendejo!

miércoles, agosto 08, 2012

Empty Space

Something is hollow...
There´s a mute expansion I don´t want to look at
Emptiness I don´t want to search nor ask for.

nothing can be heard
nothing can be added.

Everything seems to those
words a waving goodbye
may have said with a blind silence.


There´s a lesson in this:
I have to grow
or utterly die (without saying goodbye).

martes, julio 03, 2012

Closed road.



The upsetting thing was the she told me she liked another. I wanted to help her sort out part of her emotional problems, but we liked one another. Nothing ugly or sinful has passed between us, except I knew she was an horoscope believer, an hinduistic or science-tologic believer (anything I don´t know) and she was coming back to Venezuela, and I wanted to be of help. We met personally (and It was wonderful) (we spent our talking and learning about one another) I fell in love, like a kid (she is beautiful and she behaved like feeling the same).
Later on, on my birthday, we planned to meet (it was her idea, and I loved it) but, at midnight, we started to chat and she told me she liked someone else she was unwilling to leave behind (that sounded me like those men and women who have more than one mate).

She told me many private things before. When I wanted to know about the nature of her relationship to this man, she avoided telling me... I asked her to explain me. I said my reaction would be the same. She insisted on telling me personally (and I´m conscious it could be a trick to know me better) but I asked to her to avoid me this bad feeling, dissatisfaction... She told me she had someone SHE LIKED. He was connected to her by family bonds, since youth, and bla, bla, bla... But I myself do not permit somebody else comes in at the same category of LIKE or LOVED, if we´re talking about Eros Love (in Spanish we seldom use the word “loved” to mean those cherished, at the top of connections or friend relations). So that hurt me. I have learnt (very well) the lesson of this, so I decided to leave, to let her alone or with anyone she likes. She´s free and it was my failure accepting these things I should not -otherwise- allow anyone: We´re of different yokes.

The thing is, she was drawing my attention, to the point of more than a superficial friendship, on facebook, She asked me to pay her "that attention", and I must pay no attention to pagans, horoscope followers or anything worshippers, so I failed, ´cause I went from one point to another. I became her eye-witness, while I tried to help her overcome her emotional problems, but I fell in love emotionally. That´s why I´m not witnessing" (and it hurts too).

Let your class know that these things happen. Let them know that, when we are witnessing or trying to do well, the self, the inner being we are and try to hide, sometimes comes out to ask what we do not have or seek.

I have published a couple of things in Spanish, but I can´t translate –any better- the emotion of being rejected or feeling despised, although WE WERE NOT ENGAGED and it was the first time we met (and it was like living a complete year) (it was like being a teen, twice).

And I know this was an infatuation, but I learnt -deeply- on the ways a woman can love, ´cause, frequently, people do not tell certain "secrets" their eyes, their acts or soul cannot not hide, but this time, my soul felt like never before. I know (and I knew) the differences, but I can´t deny MY FEELINGS, my need of conveying -ALL OF THEM- in a marriage, in some I could please, honor, and take care.

I have spent all my life seeking the same goal, but my divorce has driven me to infirmities, additional failures, so I want some learn from my shortcomings. If I can help any to give them shortcuts, I would.

The Church is the better place to find friends and mates. Outside the people He has chosen there´s nothing but failures and disappointments and bad relations.

That´s my lesson, but i can´t convey all of them in a letter today: This is not may language (but this is my real feeling) and, sharing with you (typing this and the former letter) gave me the chance to express it well.

Thank you, brother Robert, and tell these team, godlife.com, that this site is an investment and, these seeds, the pain toiling days, would produce a crop.

May God count me that day, and help me understand where to go to.

Thank you, and use this freely (I´ll publish it, anyhow)

The search isn´t over.


I´ve found someone who is rich, in many spiritual things, but my ideas collide against hers (that´s not my problem). But, If you and I collide in the basic things of a connection or love relationship, how long that would last?

Sex is part of a day, if I say, but ideas are part of our full lives.

Who can live without them? I don´t want to leave my truth for a lie, nor a quick moment.

I´m not spiritual being yet, but carnality is leading its way to say utterly good bye, some day.

What would I have then?

This stupid brain I own, the sensation I was close -NEVER ALONE- and certain things that fall to fade away. 

I love beauty, but truth has more value than my feelings or a moment. I still love or think about her, but she might be right. I could not be the man she needs or deserves (and that would be my problem).

I´ll keep on!

My search is not over.

Necesidades


Cada persona o animal las tiene.

Para algunas y algunos, éstas difieren y las prioridades son enteramente distintas, pero ¡nadie! Podría negarlas (aunque se las nieguen a sí mismos o a otros).

Hay quienes dicen que la comunicación es una necesidad vital.

Cientos afirman que comunicarse, es su prioridad ¿Qué comunican? En verdad ¿se comunican?
Hay un lenguaje emocional, un código de comunicación que nos es propio. Aprendemos a conocerlo, a educarlo o a manipularlo, desde muy niños. Al vernos al espejo nos revisamos, nos decimos: ¡Estoy bien! O ¡Quiero que estés bien!

En el caso de la mujer, ella hace todo lo posible por verse bonita (muchas veces no es ni para ella) sino para lo que fue culturalmente enseñada a ser… ¡Es peo de mujeres! (también de hombres).

Jesús, en Su momento, dijo: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Allí, en ese texto, van las necesidades corporales básicas para la supervivencia, poro –también- las necesidades que Dios ha puesto en la mente y en el alma del hombre para que cada uno se planee saciar y buscar satisfacer.

Más que comer, la humanidad necesita satisfacerse, vivir plena (Jesús dijo: “…Vida en abundancia”).
Más que proveer a la visceralidad, los apetitos del cuerpo o sus pasiones, lo que NOS llena –de veras y a plenitud que sobreabunda- es TODO aquello que viene de Dios (y acabo de enamorarme y des-enamorarme de la mujer más bella que se haya acercado a mi vida) (pero discrepamos, y cada quien seguirá su marcha). ¿Es o no el amor venido de Dios?

Anoche, una persona –sincerándose consigo misma- (viéndose en el espejo de su alma) me dijo: “... Yo estaba llorando por sentirme sola y rodeada de personas que -a la final- ni lo valoran a uno...

Wow! ¿Dónde están esos amigos que no lo somos? ¿Dónde está ese gentío que le busca cuando quiere y le abandonan, de igual gana?

Puedes tener la nevera llena, la cuenta bancaria con 6 ceritos y TE SIENTES IGUAL DE VACÍO.

¿Quién te llana? ¿Quién te da ganas de vivir, aunque –materialmente- tengas lo deseable?

Recuerdo cuando Joy era niña. Preguntaba hasta por los codos...
Le respondía, la enseñaba y le decía, pero –cuando YO necesitaba tiempo para mí- para escucharme o pensar lo que debía hacer, ella seguía hablando ¡Era una lora!

En más de una ocasión tuve que pedirle silencio…
Ella lo malinterpretaba, como si fuera una señal de desamor o desatención, hasta que estuve que explicarle que YO NECESITABA PODER OÍRME (todos necesitamos ese tipo de comunicación INTERIOR).
El mundo de nuestro entorno vive tirándonos mensajes incorrectos, inexactos, de doble sentido… ¡Subliminales, además!

Constantemente millares de personas viven alienadas (aisladas) en el ruido de su música, sus autos, sus trabajos y, para colmo, lo que hacemos o pensamos, también se les mete por los oídos o por las mentes.

Si el tipo o la tipa están casados -pero emocionalmente solo o desatendido- el “ruido” de otras personas comienza a llegarle con imágenes de fotos sexys, con palabras halagüeñas, con atenciones lisonjeras o verbales caricias y, su prioridad (sus compromisos) se desvían hacia otras ondas perturbadoras.

En la calle, en la vía pública, tienes ciertas limitaciones; en la privacidad de tu casa, de tu teléfono o de la internet, eres libre de hacer lo que haces, pero…

Cuando vas por la calle, si vas en un transporte público, la RADIO no cesa de inyectarte millares de mensajes. La gama de mensajes gira constantemente entre lo COMERCIAL, POLÍTICO, lo SUGESTIVO, lo INDUCTIVO, lo LUCRATIVO, lo INFORATIVO, lo FORMATIVO, lo DE-FORMATIVO, etc., etc. Y la cantidad de veces QUE TE REPITEN LO MISMO, termina debilitando la voluntad y todos los filtros de tu voluntad, hasta que terminas  HACIENDO LO QUE ELLOS TE DICEN, de forma programada o programable.

¿Por qué compraste, compulsivamente, un producto que no necesitabas en tu casa?
¿Por qué le di un coñazo a un motorizado que no es peor que los otros?
¿Por qué voy al mercado y compro más productos de los que debería comer en un mes?

Revisen eso y estúdiense, Uds mismos.

La gente -tan pendeja- va al metro y se traga todo lo que el periodicucho OFICIALISTA ése, les pinta de forma gratuita. Por otro lado, los medios antagonistas y antagónicos, venden sus verdades (las hay + de un lado que del otro) pero -¡la verdad!- es que cada uno está en su “quítate tú pa´ ponerme yo”…

Mánde la gente que sea, si no tiene valores FIRMES y cristianos, la adversidad y toda forma de pecado inicuo aumentará (y estos días, Eduardo Muñoz, me dio una buena clase de esto de vivir entre la gente que no concientiza qué es el pecado y VIVE EN SUS PECADO).

Nosotros, los “sacrosantos”, no hemos entendido que NUESTRO MENSAJE no es decirles a ELLOS lo que hacen ni lo que son ¡Eso se sabe! (ellos lo saben).

El mensaje –el ruido- que debemos hacer es DEMOSTRARLES QUE FUIMOS COMO ELLOS y que  ESTAMOS HACIENDO LAS COSAS MEJOR.

La radio o la TV vive bombardeando mis oídos y ojos con basura. Mis filtros se obstruyen y NO ME DEJAN OÍRme DENTRO (con frecuencia) (no sé si con Uds).

¿Puedo cambiar al mundo o CAMBIARME A MÍ, primero?

¡Es más fácil comenzar conmigo! (y sin mí).

Los políticos se venden como lo “mejor” en el mercado de las escogencias pero, ¿qué clase de gente realmente son?

Radonsky y Chávez son la misma clase de hombres.

Ambos y quizá millones, son la misma clase de idólatras, pecadores, como cientos de nosotros todavía lo somos. ¿Qué puede hacer –alguno de ellos- que yo no haga peor o mejor?

¡Ellos no son la solución!

Tú eres la solución.

La solución, también soy yo, y otros como TODOS. ¡Cada uno de nosotros!

Hay momentos en los cuales TENEMOS QUE LEVANTARNOS y, cuando menos, empujar el botón de “APAGAR”.  Hay docenas de oportunidades en las que tendremos que PARARNOS y desconectar esto y aquello, porque NO NOS DEJAN OIR, incluso quieren pensar por nosotros (y puedes cerrar estas líneas e irte a lo que te plazca) ¡No pensaré por ti!... ¡Ni por nadie!

Una cosa sé: Nadie decidirá por mí. Soy responsable de lo que haga, de lo que hice y de lo que haré (no podré negarme a ello) ¡Es inevitable! Ser responsables y tener autoría en lo que SE PIENSE, SE HAGA o SE DIGA (todo eso corre junto, a veces).

No sólo de pan, vivimos.

Dios ha puesto tanto de sí, en nosotros; que sólo con Él lo alcanzaremos.

Dios nos hizo a Su imagen, para que comprendamos que, siendo como Él -como la imagen de Su hijo- llegaremos a alcanzar lo inalcanzado, aquí, en esta polvorienta tierra.

Hay momentos de tristezas sórdidas, de dolores que imaginamos insufribles, pero hay cosas peores que la soledad: Una eternidad solos (y en el infierno que construimos, desde este piso).

Uno puede imaginar que tiene amigos, amigas, y –muchas veces- lo que tiene es un enemigo o un depredador agazapado, esperando su momento para comerse a la presa.

Hay gente, soberbia, que te dice: “Nací para martillo”… La verdad siempre se hace otra, y prefiero ser humilde (más cuando vivo en una forma de humillación que no deseo) ¡pero me someto!

¿Por qué estás sola y solo?

Básicamente, somos el resultado de miles de decisiones y, también, consecuencia de los impulsos que nos han movido por otros. Uno puede entender su necesidad de ESPACIOS PROPIOS, espacios PRIVADOS, pero ¿cómo se evitan las invasiones? ¿Cómo me cierro a ver la belleza o a las cosa que dicen o hacen otros?

Tenemos  5 sentidos. Es posible haya más, pero –cuando nos acarician la frente- si nos tocan o saan del alma ¿De qué modo responderemos? ¿Correremos, atacaremos?

Hay responsabilidad y co-responsabilidad ¿Asumimos? ¿Intentamos?

Las necesidades no son sólo viscerales, esas del pan o psicológicas como las comunicacionales. Hay necesidades que tienen que ser interactivas, mutuamente suplidas y comprometidas, con el carácter de sostenibles, medibles y comprometibles.

Una relación, cualquiera que sea, entrañará demandas, entregas, obligaciones y solicitudes. Póngale el nombre que quiera, pero ella –como sea- ha de ser interactiva y, si Dios la diseñó para que FUNCIONE EN AMBOS SENTIDOS ¿Cómo puedo yo cambiarla a lo contrario?

El amor, al igual que el sexo, fluye en ambos sentidos: Una da, otra recibe… Pero –la que te da- ¿Nunca te pide?

En criollo, hay un refrán: “Boca que pide…”  ¿Alguien lo paga? (no con especias, por cierto).

Es una gran mentira idealizar el amor somático.

Es una falsedad meter a dos mujeres en la misma cama o a dos hombres en la misma mente: Siempre se querrá o se gustará más de uno que del otro.

¿Les doy un ejemplo?

“No se puede servir a dos señores” (…) “Porque se amará a uno y SE MENOSPRECIARÁ AL OTRO”.

¿A quién carajo le gusta lo menosprecien?

¿A quién le gusta le SUBESTIMEN?

Amarás a tu prójimo COMO A TI MISMO, tiene que ver con la estima o la subestima.

Si Dios mismo se molesta POR SUBESTIMACIÓN, por ese desaliento en el que Le inmiscuimos ¿Quién soy yo, para darle -a Él- tanto menos?

Y, aunque en nada le quiera, ¿por qué he de amar a dos mujeres? Si a mí no me gusta me subestimen ni que física o mentalmente me monten cacho.

Creo -me parece- la necesidad más profunda de todo ser tiene que ver con la autoestima (la subestima es la negación de estas cosas) y, si Dios tiene esa necesidad de no ser subestimado (sino amado), si soy “hecho a Su imagen y semejanza”… ¿Cómo voy a negar me quieran POR SER QUIEN SOY? ¿Cómo puedo vulnerar la necesidad de cualquier persona que DESEA SENTIRSE ACEPTADA O QUERIDA? Todos ¡hasta Dios! Deseamos esa atención propia de un amor genuino, auténtico y no fingido.

Dios tiene ABSOLUTAS RAZONES para pedirlo TODO: Somos el resultado de Su obra.

El malandro, el motorizado, el drogadicto, Chávez, el buhonero,  Capriles, etc.,  etc., –también- tienen la misma necesidad, no solamente básica, sino esencial.

¿Nos hace eso “dios” o una extensión del Creador mismo?

Me identifico como parte de Su creación –no como “dios”- y sé que poseo varias cosas “heredadas” de ese componente que es un don universal de TODOS y es divino.

No voy a polemizar otras creencias y, al final de todas ellas (las creencias) he comprendido que los factores de discrepancia se deben al empleo de distintos términos, conceptos y que, al final, seguimos en lo mismo: DIOS ES DIOS y soy sólo un miserable puntico de polvo en Su universo (algo es algo, peor es nada).

Si la gente decide ser o creer de un modo distinto ¿quién soy yo? Dios no le niega su derecho al libre albedrío… ¿Puede alguien meterse en medio? ¡Tonterías!

Sólo sé que el vacío (cuando se llena) hay que continuar renovándolo, llenándolo, visitándolo (y eso -también- lo hace Dios, a través de miles de personas).

Puede que no me paren balls (no me preocupa),

Puede que nadie quiera oírte, que no te paren… ¡No importa! (tú y yo tenemos que decir)

Deléitate en Jehová… “ (todo ese tiempo) y, en Su momento (que no es el tuyo)
Él te colmará de lo que le pedías (sea lo que Él decida)

¡Paciencia!

¿Hay alguien mejor, que sepa todo de ti?

Tus necesidades, las que Él sembró en la humanidad ¿Las mitigas con pan, con sexo ilícito, violencia, odio, drogas, etc?

¡Creo que no!

Pero busca. No te detengas y, si quieres seguirte sepultando en el ruido de este mundo, si quieres permanecer en sus mentiras y en su alienación, no podrás negar que te lo advirtieron.

¡Sigue a Jesús! Él si es el camino: “Conocerás la verdad y ella te hará libre”.

Antonio Toro (True Hermit)
Petare, Julio 3, 2012  1pm

No es mi momento



“…Cuando hay amor, no hay ideas que se interpongan. ¡Échale ganas y ya! Por Dios ¿Vas a dejarlo pasar?
y tu chica ¿está de acuerdo en esperar?  X Dios amigo, no pongas tantos peros...”


Dices "no hay ideas…" ¡Llámalas razones!

El amor, en el que creo, es como una cuenta bancaria a la que le sumas y NUNCA le retiras (de otra forma sólo se pierde).

Si es un banco -incluso una mina- que tiene problemas de fondo... ¡No inviertas!

(Habrá otro tiempo para ello)

Como sabes, la estabilidad emocional, la solvencia de parejas, el equilibro económico (el mío), la compatibilidad de caracteres, la tolerancia religiosa y la comprensión de docenas de motivos son parte de todo el negocio del amor. Si no lo avalas, si no los sustentas en cuentas claras que lo reflejen (si no tienes el potencial de ser inversionista) ¡Mejor quédate lejos! (o déjale el negocio a otro).

¡Amar es una mina de oro con diamantes! Pero no es mi momento. Quizá no tenga un turno, pero me dejaron ver lo bello, lo hermoso, lo profundo (lo complejo) pero no es mi momento de invertir en ella...

¡Deseo pujar en las ofertas! pero -ella- no es un objeto a la venta, no es una cosa (aunque se subestima) (me subestima, a mí, también) (y a ambos eso duele).

No es mi momento.

Me sacó de sus amigos: Yo la saqué antes y -como se nota- no era mi momento (y puede que nunca lo haya sido).

¡Pero la vi! La toqué, me tocó… ¡nos tocamos!

Lo viví casi todo un día (aunque negándome vivir el siguiente).

No es mi momento…

Tampoco sé de turnos. ¡Hay cuentas tan inciertas!